Carlos III acepta la corona y retoma figura de su madre durante su primer discurso como Rey en televisión.

Como si fuese un trampolín divino desde el que proyectarse, el nuevo monarca del Reino Unido, Carlos III, se apoyó en la figura indiscutida de su madre, Isabel II, para lanzar su reinado durante su primer discurso como rey en televisión y ganarse el apoyo de los ciudadanos.

Carlos no es un maestro de la oratoria. Abundan en el Reino Unido los chistes sobre su acento marcadamente esnob (el famoso «labio rígido» de la aristocracia) y raramente ha conseguido transmitir empatía en sus intervenciones públicas.

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